Chalet adosado en venta en calle Santa Rita, 12, Tapia de Casariego

Calle Santa Rita, 12, Tapia de Casariego, Asturias

Detalles

  • Metros: 261 m2
  • Habitaciones: 4
  • Baños: 3
  • Referencia: 14820
  • Tipo: Chalet
  • Vendida: No
  • Estado: Buen Estado
  • Ubicación: Asturias

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  • Dirección: Calle Santa Rita, 12, Tapia de Casariego, Asturias
  • Ubicación: Asturias
  • Código Postal: -

Descripción

Precioso Chalet en Tapia de Casariego. Tiene 261 m2,4 habitaciones ,3 wc,garaje y trastero,muy cerca de la playa y cuenta con todos los servicios. distribución: terraza descubierta de 17 m2 la casa dispone de: portero automático. Informacion de Tapia de Casariego Tapia de Casariego es un municipio o concejo de la costa occidental del Principado de Asturias, España. Limita al norte con el mar Cantábrico, al este con el concejo de El Franco, y al sur y al oeste con el de Castropol. Tiene una extensión de 65,99 km² y su población actual es de 3 971 habitantes (2013). Cuenta con una buena infraestructura comunicativa, atravesando el municipio la autopista A-8, la carretera nacional N-634, y la línea de vía estrecha ferrocarril Ferrol – Gijón. El concejo se articula en cuatro parroquias: Tapia de Casariego, Campos y Salave, La Roda y Serantes. A la de Tapia de Casariego pertenece la villa de Tapia de Casariego, capital del municipio. Y en esta parroquia se da la mayor concentración humana de todo el concejo, con más de la mitad de su población total. La villa está situada a 10 metros de altitud y su puerto de mar da un gran atractivo a la villa, lo que unido a la cantidad de buenas playas diseminadas por todo el territorio hacen que sea un destino turístico de interés, tanto de las regiones centrales de Asturias como del resto de España y de Europa. Como efecto del turismo, su población llega a aumentar de manera considerable durante las épocas estivales. Es uno de los municipios en los que se habla eonaviego Arte Iglesia parroquial de San Esteban, de estilo neogótico. Dentro de la arquitectura religiosa en el concejo tenemos la iglesia parroquial de Tapia fundada en 1898 es de estilo neogótico y remplazó a uno del siglo XVIII. Está situado detrás del instituto. Tiene planta en forma de cruz latina y tres naves cubiertas con bóvedas de crucería, destacando por su altura la central. En la fachada llaman la atención el pórtico cerrado, la torre-campanario y la imagen del Sagrado Corazón. Además de esta edificación tenemos otras iglesias como las de Serantes y Campos-Salave, ambas estructuradas en una sola nave, con campanarios a los pies y bonitos retablos barrocos. También son dignas de mención las capillas de San Blas, San Sebastián, y el Santuario de Santa María del Monte en La Roda. De su arquitectura civil y popular destacaremos diversos palacios (casonas) como el Palacio de Campos con patio central, planta baja y noble y una capilla situada en su frente. Otro palacio importante es el de Cancio, en Casariego, mezcla de elementos de épocas y estilos distintos, pero su estructura primitiva es del siglo XIV. Lo rodea un alto muro en el que figura una portada con arco de medio punto acompañado por torres a sus lados. La capilla es la parte más actual, reconstruyéndose en 1836. Aquí nació Gonzalo Méndez de Cancio, capitán general de la provincia de La Florida y precursor del cultivo del maíz en Europa en el siglo XVII, sembrando las primeras semillas en las extensas tierras que poseía frente al palacio. El más señorial de todos los palacios era el de Villaamil, situado en el homónimo lugar de la parroquia de Serantes. Esta era la casa de los señores de Villaamil, que dominaron feudalmente toda la comarca en la Edad Media. El asilo de Villaamil ocupa hoy el solar. También en Serantes se encuentra el Palacio de Las Noguieras, antiguo caserón blasonado anterior al siglo XV, si bien su estructura actual es probablemente del XVIII. El edificio consta de capilla y se articula en torno a un patio central cerrado por un imponente muro en su parte sur donde se sitúa la entrada principal. El conjunto consta además de cabazo, palomar, pajar y huerta cerrada. La plaza de la Constitución forma un bonito conjunto arquitectónico con el Ayuntamiento, el Instituto y las Escuelas, construidos entre 1860 y 1864. Las tres edificaciones tienen planta rectangular y fachada de dos pisos. Otras edificaciones importantes son las de la familia Yánez de Villamil o la casona de la Magdalena en Campos. Playa de Porcia. Por último, no queremos acabar esta sección sin mencionar la declaración de monumento de la playa de Peñarronda en el límite con Castropol por el PORNA (Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias), contemplándose en ella un conjunto de dunas que junto a la vegetación del lugar forma un paisaje bellísimo. Climatología El clima es de tipo atlántico, con las temperaturas máximas y mínimas muy suavizadas por la influencia del mar. Por el pequeño tamaño del concejo las diferencias climáticas entre su franja costera y sus pequeñas altitudes son escasas. La temperatura media en la época estival es de 20,5 °C la máxima y 14,4 °C la mínima.En invierno éstas llegan a los 10,5 °C y 5,3 °C. La precipitación media anual es del orden de 900 mm, una de las más moderadas de Asturias. Una de las características en Tapia, al igual que muchas localidades del Principado es la significativa frecuencia de las brumas marinas. Vegetación y paisaje Pino gallego (Pinus pinaster) Higuera (Ficus carica) Paleobotánica La vegetación subtropical dominó el paisaje ibérico en la era terciaria, cuando el clima era cálido y húmedo. Esta vegetación, se caracteriza por la adaptación para condensar sobre sus hojas y escurrir hacia el suelo la elevada humedad atmosférica y las microgotas de agua de la niebla, mediante hojas perennes, elípticas, duras (coriáceas) y acabadas en punta. Con especies características como laureles, acebos, madroños, loros… todavía presentes en las laurisilvas de las Islas Canarias, Azores y Madeira. El tupido dosel de las copas de los árboles impediría la llegada de luz al suelo, limitando fuertemente el desarrollo del sotobosque. Sin embargo, en las soleadas copas de los árboles prosperarían las lianas trepadoras y los epífitos. En este bosque húmedo, cálido y sombrío eran muy abundantes los helechos, algunos de ellos arborescentes. El registro fósil ha constado también la existencia de coníferas como pinos, abetos y secuoyas en la Cornisa Cantábrica durante estos periodos. En la era cuaternaria, las sucesivas glaciaciones del pleistoceno se caracteriaron por un clima frío y seco. Las laurisilvas desaparecen y el paisaje ibérico está dominado por las estepas y los pinares. Sin embargo en las zonas costeras de la cornisa cantábrica, parte de la vegetación subtropical persistió gracias a la cercanía del mar, que suavizó las frías temperaturas y aumentó la humedad. Tras las glaciaciones, en el holoceno el paisaje cantábrico aparece dominado por el bosque templado eurosiberiano, típico de Centroeuropa. Este bosque de frondosas se caracteriza por sus hojas planas y caedizas (robles, hayas, castaños, fresnos, abedules, arces, serbales, avellanos, etc.). Sin embargo, en las zonas costeras de la cornisa cantábrica junto con este bosque templado perduran todavía elementos característicos de periodos anteriores: vegetación subtropical lauroide y pinos. Vegetación potencial En los bosques costeros de la cornisa cantábrica se mezclan principalmente elementos florísticos eurosiberianos y subtropicales. La vegetación autóctona de la zona sería principalmente un bosque de frondosas claramente dominado por el carballo (Quercus robur), con bastantes laureles (Laurus nobilis). Dentro de este robledal aparecerían dispersas otras frondosas como nogales (Juglans regia), castaños (Castanea sativa), abedules (Betula alba), fresnos (Fraxinus angustifolia), serbales (Sorbus aucuparia), arces (Acer psedoplatanus, Acer platanoides, Acer opalus ssp. opalus y Acer campestre), tilos (Tilia platyphyllos), majuelos (Crataegus monogyna), cerezos (Prunus avium), perales (Pyrus pyraster) y manzanos (Malus sylvestris) silvestres, y posiblemente también higueras (Ficus carica). En el sotobosque encontraríamos avellanos (Corylus avellana), madroños (Arbutus unedo), acebos (Ilex aquifolium) y brusco (Ruscus aculeatus). En este bosque aparecerían numerosas plantas trepadoras. Además de la hiedra (Hedera helix), encontraríamos madreselva (Lonicera periclymenum), zarzaparrilla (Smilax aspera) y nueza negra (Tamus communis). En las zonas con mejores suelos, como los fondos de valle de las vaguadas de los arroyos, el carballo no sería dominante, y el bosque sería más bien un bosque mixto con una mayor abundancia del resto de las especies. En las márgenes de los ríos y arroyos, según aumentara progresivamente la proximidad al cauce (mayor frecuencia y duración de las inundaciones y mayor encharcamiento del suelo por la influencia de la capa freática) irían aumentando progresivamente especies como fresnos, nogales y abedules, aunque los carballos no desaparecerían ya que toleran bien los suelos encharcados. En las riberas de estos arroyos, junto a fresnos, nogales, abedules y robles, según nos acercamos al cauce aparecerían otras especies como sauces (Salix spp.) y saúcos (Sambucus nigra) hasta constituir un bosque de ribera propiamente dicho. En la misma orilla, prácticamente dentro del agua, la primera línea de arbolado estaría dominada por los alisos (Alnus glutinosa). Los elementos y características del ancestral bosque lauroide subtropical, que todavía están presentes en los bosques cantábricos, se conservarían muy particulrmente en estos bosques de ribera cercanos al mar, por su mayor humedad freática y atmosférica. Así encontraríamos helechos relícticos (Woodwardia radicans, Culcita macrocarpa, Vandesboschia speciosa, Dyopteris aemula, Dyopteris gaunchica, Hymenophyllum tunbrigense…), árboles lauroides (como loros, Prunus lusitanica), lianas, trepadoras y en menor medida epífitos. Muchos de estos taxones paleotropicales no han sido datados en el concejo y probablemente hayan desaparecido debido a la acción del hombre, aunque han sido encontrados en otros enclaves cantábricos de similares características ecológicas. Sin embargo, afortunadamente algunos de ellos se pueden contemplar en las antiguas minas de oro romanas a cielo abierto situadas en al este del Concejo, en Salave (entre Mántaras y Portella) cerca de línea de costa. Además de contar en su composición con numerosas especies subtropicales, el mayor interés botánico de este bosque reside en su estructura, ya que en él tienen singular importancia y desarrollo los helechos y las lianas trepadoras características de los bosques subtropicales del Cenozoico. Este hecho, hace conveniente un mayor estudio botánico y forestal de dicha masa forestal, ya que reúne indudablemente importantes valores naturales que la hacen súmamente interesante desde el punto de vista de la conservación de la naturaleza. Actualmente, únicamente las acumulaciones permanentes de agua existentes en la parte inferior de estas antiguas minas se encuentran amparadas bajo alguna figura de protección (Hábitat de Interés Comunitario 3150 —Lagos eutróficos naturales con vegetación Magnopotamion o Hydrocharition— de la Directiva Hábitats 92/43/CEE de la Unión Europea). Esta protección resulta clamorosamente insufiente, por cuanto afecta únicamente a dichos hábitats acuáticos, dejando desprotegida toda la masa forestal adyacente pese a sus importantes y singulares valores naturales. A mayor altitud, en las zonas montañosas situadas al norte del concejo y prácticamente ya fuera de él, podríamos encontrar principalmente abedulares y hayedos (Fagus sylvatica), estos últimos ya cerca del límite occidental de su distribución ibérica y mundial que es el valle del Eo. En los suelos menos desarrollados o más arenosos (con poca capacidad de retención de agua, y por tanto con cierta sequía edáfica) aparecería de forma natural el pino gallego (Pinus pinaster ssp. atlantica). El matorral heliófilo que sustituye a estos bosques en la mayoría de los casos es el tojal (Ulex europaeus). En los acantilados castigados por el viento y las zonas de mayor altitud el tojal se combina con los brezos (Erica spp., Calluna vulgaris y Daboecia cantabrica). En las zonas soleadas y húmedas (en las vaguadas con humedad freática, o sobre suelos con un horizonte superficial profundo y rico en materia orgánica, y por tanto con gran capacidad de retención de agua) aparece el helecho águila (Pteridium aquilinum). Y en las riberas de los ríos cuando se elimina el arbolado, y en los setos entre las fincas se encuentra la zarzamora (Rubus caesius). Los prados están formados por gramíneas vivaces como Dactylis glomerata, Cynosurus cristatus, Holcus lanatus, Festuca arundinacea, Poa trivialis, poa de los prados (Poa pratensis), Lolium perenne, Festuca rubra leguminosas como el trébol violeta (Trifolium pratense), trébol blanco (Trifolium repens), loto o cuernecillo (Lotus corniculatus) compuestas como Thrincia hirta, Thrincia hispida, garbanzón (Centaura nigra), diente de león (Taraxacum officinale), Linum bienne, y plantas de otras familias botánicas: primavera (Primula vulgaris), llantén (Plantago lanceolata) o Cardamine pratensis, entre otras especies, hasta un total de en torno a cien especies pratenses. Las primeras etapas de colonización natural arbórea estaría constituida por el pino gallego y el abedul. Especies robustas o heliófilas (que en sus primeros años tras germinar no toleran una cubierta arbórea tupida que las de sombra), con semillas de fácil dispersión y crecimientos rápidos o medios. En menor medida el serbal aparecería también entre este arbolado colonizador. En las zonas con suelos más compactados, arcillosos, húmedos o encharcados esta colonización sería más favorables para el abedul, mientras que los suelos más arenosos o poco profundos serían más favorables para el pino gallego. En la mayoría de las ocasiones estas formaciones colonizadoras serían lentamente sustituidas de forma natural y expontánea por los robledales y bosques mixtos, aunque sobre los suelos más arenosos o poco profundos los pinares serían definitivos. Por tanto, el pino gallego tiene un doble comportamiento ecológico. Por una parte se comporta como vegetación colonizadora de espacios deforestados (siendo posteriormente desplazado por otras formaciones boscosas). Y por otra, sobre suelos arenosos constituye la vegetación arbórea definitiva o climácica. Por su parte, el abedul muestra un comportamiento ecológico todavía más plástico o polivalente. En la rasa litoral aparece como vegetación definitiva disperso dentro de los robledales y de los bosques mixtos climácicos. A estas altitudes tiene también otros dos papeles ecológicos: uno como vegetación colonizadora de espacios deforestados, y otro en la vegetación riparia o de ribera en torno a los cauces fluviales. A mayor altitud forma bosques climácicos puros en los que constituye la vegetación dominante. Estas características ecológicas hacen de pinos y abedules las especies autóctonas más indicadas para realizar repoblaciones tanto protectoras como productoras en espacios deforestados, siendo las característcas abióticas del medio como la textura del suelo (suelos más sueltos y arenosos son más favorables para el pino, mientras que los suelos más pesados o arcillos son más favorables para el abedul), el encharcamiento (suelos hidromórficos o con encharcamiento temporal o permanente son más favorables para el abedul, mientras que suelos con drenaje excesivo son más favorables para el pino), el grosor edáfico (suelos más esqueléticos o erosionados son menos favorables para el abedul que para el pino) y la altitud (el abedul soporta mejor altitudes mayores que el pino) los principales factores ecológicos que deben decantar el empleo de una u otra especie. En los humedales como la xungueira existente cerca de la desembocadura del río Anguileiro en la playa de Tapia aparecen cañaverales, principalmente de carrizo (Phragmites australis), y posiblemente también con cañas (Arundo donax), El paisaje original o primitivo de la zona se completaría con la vegetación sammofila de las dunas y arenales de las playas (como en la playa del Sarello, en Serantes), con especies singulares como el barrón (Ammophila arenaria ssp. australis), la lechetrezna de las dunas (Euphorbia paralias), el cardo marítimo (Eryngium maritimum), la adormidera marítima (Glaucium flavum), el nardo marítimo (Pancratium maritimum), la lechuguilla dulce (Reichardia gaditana), la mielga marítima (Medicago marina) y el alhelí de mar (Malcolmia littorea). Toda la vegetación está en armonía con el clima (húmedo) y con el suelo (ácido). Por este motivo en el concejo están ausentes de forma natural los encinares costeros (de Quercus ilex ssp. ilex) que en otros enclaves costeros de la cornisa cantábrica podemos encontrar sobre afloramientos calizos cuya elevada permeabilidad (y por tanto con una escasa capacidad de retención de agua, lo que provoca la existencia de cierta sequía edáfica y fisiológica, aunque el clima sea húmedo) favorece la existencia de una vegetación más xerófila que la que corresponde al clima. La fuerte abundancia de castaños y nogales existente actualmente en los bosques cantábricos contrasta con las bajas cantidades de polen observadas en los estudios polínicos de turberas a lo largo de todo el registro geológico. Por este motivo durante mucho tiempo los botánicos interpretaron dichas bajas concentraciones de polén como una contaminación de las muestras, y consideraron tanto a castaños como a nogales como especies alóctonas o introducidas. Sin embargo, estudios genéticos más recientes prueban el carácter autóctono de ambas especies, ya que la variabilidad genética de ambas especies es mayor en la Península Ibérica y Turquía que en el centro y norte de Europa, y se detectaron genotipos en las poblaciones ibéricas que estaban ausentes en el resto de poblaciones analizadas ambos hechos descartan la hipótesis de que los ejemplares ibéricos procedan de una introducción de ejemplares de otra u otras poblaciones. La madera de los nogales presenta ciertas características anatómicas propias de las angiospermas subtropicales (vasos leñosos en anillo difuso, es decir homogéneamente distribuiodos y de gran tamaño a lo largo de cada anillo de crecimiento, lo cual permite un gran movimiento de savia bruta uniforme a lo largo de todo el periodo vegetativo, lo cual se considera una adaptación a climas muy húmedos y favorables durante todo el periodo vegetativo), que son diferentes al resto de angiospermas leñosas de los climas templados y eurosiberianos (con vasos leñosos en anillo poroso, es decir que se concentran y son de mayor tamaño en la parte interior de cada anillo de crecimiento, lo cual se considera una adaptación a climas en los que la primavera es más favorable para el crecimiento vegetal que el resto del periodo vegetativo). Esta particularidad anatómica se interpretó erróneamente como una supuesta prueba del pretendido carácter alóctono de la especie. Sin embargo, es probable que esta característica anatómica obedezca a un origen paleotropical de la especie, acorde con la historia paleobotánica de la Península Ibérica y particularmente de la cornisa cantábrica. Es posible que desde tiempos prehistóricos y hasta la introducción de la patata y el maíz en el s. XVII, las especies arbóreas con frutos secos comestibles y fáciles de almacenar y conservar, como los castaños y los nogales, hubieran sido muy favorecidas por la población local frente a otras especies arbóreas. Esto explicaría la gran abundancia actual de ambas especies frente a su probable escasez natural. Como todo el género Ficus, parece indiscutible el origen subtropical de las higueras (Ficus carica). Podría tratarse de una especie introducida, posiblemente por los romanos. Pero también se puede pensar que se trate de una especie autóctona relíctica de la era terciaria (cuando las condiciones climáticas en toda la Península Ibérica era subtropicales, como se ha señalado anteriormente), y que durante todo el holoceno las higueras hayan sido muy favorecidas por el hombre por el interés alimenticio de su fruto. También existe gran controversia en torno al carácter autóctono o introducido de las cañas (Arundo donax). Se trata de una especie fuertemente heliófila (no soporta la sombra de un arbolado superior), y que pese a su carácter ripario no soporta tampoco el encharcamiento permanente ni periódico. Rebrota fuertemente tras el fuego, por lo que no es posible su eliminación mediante quema. En toda la Península Ibérica se trata de una especie muy persistente en entornos fluviales degradados y/o con una morfología o relieve fuertemente modificado por escolleras, encauzamientos, drenajes…. y muy especialmente sobre motas de tierra dispuestas longitudinalmente en torno a los cauces con la finalidad de evitar la inundación de los cultivos situados en las llanuras de inundación. En dichas condiciones de degradación geomorfológica Arundo donax compite favorablemente frente al regenerado de las especies arbóreas propias de las riberas, haciéndose muy persistente y difícil de eliminar. Sin embargo, en Tapia de Casariego afotunadamente Arundo donax aparece únicamente en el entorno de las xungueiras de las desembocaduras de los ríos, gracias al buen estado geomorfológico de los cauces fluviales y sus riberas. Fiestas Entre sus principales fiestas están: En el mes de febrero, las fiestas de San Blas en Tapia. En el mes de junio, son las fiestas de San Pedro en Tapia y las fiestas de El Corpus en Serantes. En julio tenemos las fiestas de Nuestra Señora del Carmen en Tapia. En el mes de septiembre, están Nuestra Señora de la Porteira en Salave y la Romería de los Remedios en Porcia. Las fiestas más populares son las de la Virgen del Carmen de Tapia, habiendo durante esas fechas una semana entera llena de actos festivos y culturales donde destaca la procesión Marinera en la que la imagen de la Virgen llega hasta el puerto sobre unas magníficas alfombras florales, donde se produce un impresionante concierto de las sirenas de los barcos. Por otra parte el concejo también se destaca por acontecimientos deportivos como los de la quincena deportiva en la Feria de Campomar, y el campeonato internacional de surf celebrado en Semana Santa y que reúne a lo más selecto del circuito europeo. Durante el mes de agosto también tiene lugar el FID’O, Festival Intercéltico d’Occidente, de alcance internacional y dedicado a la divulgación de la gaita y la música celta.

Comodidades

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  • Aire Acondicionado
  • Alarma
  • Amueblado
  • Armarios Empotrados
  • Ascensor
  • Balcón
  • Barbacoa
  • Bodega
  • Buhardilla
  • Calefacción
  • Cerca de Colegio
  • Cerca de Playa
  • Cerca del Autobús
  • Cerca del Centro
  • Cerca del Metro
  • Cerca del Tren
  • Chimenea
  • Climalit
  • Colegios
  • Conserje
  • Despensa
  • Doble Ventana
  • Electrodomésticos
  • Gas
  • Gastos de comunidad
  • Gimnasio
  • Jacuzzi
  • Jardin
  • Parquet
  • Patio
  • Persianas
  • Persianas Eléctricas
  • Piscina
  • Pista de Paddle
  • Pista de Tenis
  • Portero Automático
  • Puerta de Seguridad
  • Sauna
  • Seguridad
  • Solarium
  • supermercados
  • Tendedero
  • Terraza
  • Trastero
  • Zona Infantil
  • Zonas Ajardinadas

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